Indudablemente la pandemia por Covid -19  ha cambiado muchos aspectos sociales y culturales alrededor de mundo, lo que ha obligado a modificar la manera de realizar nuestras actividades cotidianas y adoptar un nuevo pero necesario estilo de vida.
Si bien es cierto que han existido cambios en el proceso de enseñanza- aprendizaje a través del tiempo, estos, habían sido de forma paulatina; esta contingencia nos obligó a hacer un giro de 180° en muchos ámbitos de nuestra vida, incluyendo por supuesto, el antes mencionado y el que nos aqueja como institución educativa.
Las tecnologías de la información y la comunicación se convirtieron en el mejor aliado de la educación, pues la virtualidad comenzó a ser la protagonista de nuestras vidas.
Adoptar las nuevas tendencias digitales es un reto constante para todos los involucrados en el sector educativo alrededor del mundo, alumnos, docentes, personal administrativo, etc.
La demanda educativa crece cada vez más, pero ahora, debido a la actual situación y a lo estipulado en la nueva Ley General de Educación, esta, no solo se limita a las aulas, sino que basta con la coincidencia de espacio y tiempo, valiéndonos por supuesto de las herramientas tecnológicas y la constante capacitación de todos los involucrados.
De una cosa estamos seguros,  la llamada nueva normalidad, llegó para quedarse, los procesos que ya cambiaron van a seguir en constante desarrollo y debemos estar listos no solo para llevarlos a cabo, sino para comprender el impacto que estos tendrán en nuestra cotidianidad.